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Shibari Bondage

Shibari: Bondage a la japonesa o arte de la atadura

A estas alturas del partido, ya casi todo el mundo sabe que las siglas BDSM engloban una serie de prácticas entre las que se incluyen el Bondage, la Dominación/sumisión y el sadomasoquismo. La primera de esas prácticas eróticas se fundamenta en la inmovilización mediante cuerdas del cuerpo de la pareja. Cuando esa inmovilización se realiza siguiendo unas técnicas muy determinadas y unos criterios de carácter estético, la práctica de esas ataduras recibe el nombre de Shibari.

El de la atadura erótica ('shibari' significa literalmente "atadura") es un arte de origen japonés. Relacionado con él estrechamente (de hecho se utiliza en ocasiones como sinónimo) encontramos el término 'kinbaku', que se traduciría por algo así como "atar fuertemente".

Tanto si lo llamamos de una forma como si lo llamamos de otra, el arte de la atadura erótica tiene unas características claramente niponas. ¿Por qué? Porque el uso creativo de cuerdas es algo consustancial a la cultura japonesa. Los nudos, por ejemplo, tienen una presencia muy marcada en la religión sintoísta. Los nudos shibari, así, no harían otra cosa que seguir la tradición de una cultura milenaria que había convertido las cuerdas, también y durante un largo período de tiempo, en un método de tortura.

Fue con el tiempo cuando el uso de las cuerdas fue adquiriendo un aire más sensual y en un elemento de gran utilidad en los juegos eróticos de Dominación y sumisión. La brutalidad se convirtió en placer y lo que antes servía para causar dolor ahora iba a servir para estimular determinadas zonas erógenas del cuerpo humano.

Atadura erótica

Atadura erótica: un acto de dominación sensual

Y es que este tipo de prácticas, más allá de plasmar de una manera completamente visual un acto de dominación (que también), persigue un efecto estético y de carácter sensual. Las cuerdas presionan sobre puntos sensibles y zonas erógenas del cuerpo de la persona atada, que, así, puede sentirse receptora de un abrazo muy especial.

Los psicólogos hablan de hasta qué punto en la conciencia de la persona atada se producen efectos psicológicos muy potentes y, al mismo tiempo, contradictorios. Junto a esa sensación de abrazo convive una sensación de indefensión que produce una intensa descarga de adrenalina.

Los amantes de este tipo de prácticas hablan de pelea, de baile, de danza, de teatralización.. Por eso son muchos los fotógrafos que han decidido convertir el shibari en parte fundamental de su trabajo artístico. El más destacado de entre todos ellos es Nobuyoshi Araki, un clásico del género. Observar su trabajo es contemplar auténticas obras de arte en las que la atadura erótica alcanza su máxima expresividad.

Shibari

Cuerdas para Shibari

Este tipo de ataduras exige el uso de unas cuerdas muy determinadas. Las cuerdas para shibari deben ser de fibra vegetal. Los materiales que principalmente se utilizan para elaborarlas son el cáñamo y el yute, pero también se usan el coco, el lino, el algodón o el arroz.

¿Por qué se eligen estos materiales? Hay varias respuestas a esta pregunta, pero la más extendida es que las cuerdas shibari elaboradas con estos materiales son más fáciles de manejar y provocan unas sensaciones más acordes con la filosofía de esta práctica.

Al estar hechas de fibra vegetal las cuerdas deben hidratarse. Eso facilita su manejo (se deslizarán mejor) y prolonga su vida útil. Para hidratarlas no se recomienda ni la cera de abeja ni otras grasas de origen animal. Siempre es mejor utilizar, por ejemplo, aceite de jojoba o algún tipo de crema que lo contenga.

El mantenimiento de una cuerda de este tipo y su limpieza es fundamental para garantizar sus prestaciones. Una buena forma de lavarlas es meterlas con una funda en la lavadora y emplear un programa suave y corto. Para lavarlas es fundamental usar solo agua fría, sin emplear tipo alguno de detergente.

Una vez lavadas hay que secarlas puestas en tensión, en lugar aireado y protegido del sol. Es importante que las cuerdas estén tensas mientras se secan porque, si no, corren el riesgo de destensarse.

Una vez secas hay que saber almacenarlas. Colgarlas de una vara en un lugar fresco, ventilado y protegido de la luz solar es lo mejor. En caso alguno deben guardarse dentro de una bolsa de plástico. Si se hace, es muy probable que acaben criando moho.

Cuerdas para Shibari

Técnica shibari

Antes de practicar la atadura erótica japònesa hay que tener siempre presente que, como toda práctica BDSM, los juegos que se realicen deberán estar completamente consensuados entre la parte Dominante y la parte sumisa y sus límites deben estar completamente definidos. Si se teclea en Google la expresión shibari tutorial se verá que dicho principio es recogido por todos los tutoriales que tratan sobre este tipo de prácticas.

En esos textos se habla de las técnicas shibari, se nombran una serie de tipos de ataduras, se explica cómo se realizan y se dan una serie de recomendaciones básicas que tienen que ver fundamentalmente con la seguridad.

Y es que una mala praxis puede provocar abrasiones e incluso lesiones en tejidos musculares, nervios y articulaciones (sobre todo cuando se realizan suspensiones totales o parciales).

Para minimizar este riesgo debe establecerse una comunicación fluida y sincera entre quien ata y quien es atado/a. Las precauciones deben extremarse cuando la persona atada carece de experiencia, tiene problemas de circulación o cardiorrespiratorios o tiene la tensión sanguínea baja. Comprobar de forma regular el estado de sus extremidades y tener a mano unas tijeras de punta roma para, en caso de emergencia, cortar rápidamente la cuerda, son dos buenas maneras de garantizar la seguridad durante la práctica de la atadura erótica.

Shibari cuerdas