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Cruising

¿Dónde practicar Cruising en Barcelona y Madrid?

El mundo de la sexualidad y de las prácticas sexuales está lleno de términos de origen británico que no siempre tienen una traducción directa al español. Uno de esos términos es cruising. Con ese término nos referimos a una práctica sexual que tiene que ver con el sexo rápido con desconocidos.

En este post vamos a explicarte qué es el cruising y cuáles son los motivos por los que son bastantes las personas (hombres especialmente) adictas a él. Finalmente, dedicaremos un apartado de nuestro artículo a describir los riesgos de esta práctica sexual.

¿Qué es el cruising?

El cruising es una actividad sexual consistente en mantener un encuentro o relación sexual rápida y anónima con un desconocido y en un lugar público o semipúblico.

Asociado tradicionalmente al colectivo LGTBIQ+ (se ha entendido comúnmente como una práctica gay), se suele practicar en parques, zonas arboladas, playas y saunas, así como en áreas de descanso o en baños de centros comerciales, estaciones o parkings.

Los iniciados en esta práctica sexual saben que estos encuentros rápidos y anónimos acostumbran a llevarse a cabo mediante la siguiente dinámica:

  1. Contacto visual.
  2. Gestos sutiles de propuesta y aceptación.
  3. Interacción sexual directa sin intercambiar ningún tipo de información personal.

Las motivaciones que empujan a una persona a buscar y mantener este tipo de práctica pueden ser variadas. De ellas vamos a hablar en el siguiente apartado.

Cuarto oscuro

Motivaciones del cruising

En lo que atañe a la forma de vivir su sexualidad, cada persona es un mundo. No todas las personas amamos las mismas prácticas. Hay quien siente verdarera pasión por el sexo oral y quien lo considera algo sucio. Lo que para alguien puede resultar muy excitante, para otro puede provocar un absoluto rechazo o, cuanto menos, una notable indiferencia.

Las motivaciones que nos empujan a preferir un determinado tipo de prácticas a otras pueden ser muy variadas. En el caso que nos ocupa, las motivaciones pueden ser de distinto tipo.

En sus orígenes hay que destacar una razón por la que muchas personas se veían "empujadas", de alguna manera, a disfrutar del sexo recurriendo a este tipo de prácticas. Dentro de una sociedad homofóbica y a falta de espacios seguros en los que mantener relaciones sexuales, esta modalidad de sexo rápido y anónimo era, para muchos homosexuales, una forma de socializar y conocer a otros hombres con la misma orientación sexual.

Ahora, inmersos en una sociedad en la que aún queda mucho por hacer en el terreno del respeto a la sexualidad de los otros pero en la que se han dado bastantes pasos en el sentido del respeto y la aceptación de gays y lesbianas y en el que unos y otras gozan de una mayor posibilidad de acceder a espacios seguros en los que mantener relaciones sexuales, las motivaciones del cruising pueden ser otras.

Por ejemplo: hay quien encuentra en el factor del anonimato el gran acicate para vivir este tipo de encuentros sexuales. El no revelar la identidad propia a la hora de mantener una relación sexual puede ser liberador y, al mismo tiempo, muy excitante para determinadas personas.

Otras, por su parte, encuentran el estímulo y la motivación en la sensación de riesgo que siempre va asociada al sexo con desconocidos. Traspasar lo que se considera una barrera prohibida resulta para esas personas muy excitante.

Tampoco faltan quienes ve en este tipo de encuentros inciertos y rápidos una expresión auténtica de espontaneidad y libertad sexual. En cierto modo, practicar cruising vendría a ser para esas personas algo así como una forma de romper las normas convencionales que rigen el universo del ligue o de las citas.

Vistos cuáles son los motivos para practicar cruising, vamos a conocer los riesgos de hacerlo.

Los riesgos del cruising

Por muy llamativo, intenso y liberal que pueda parecer, lo que no puede olvidarse es que ésta es una práctica que implica varios riesgos.

El primero de ellos, importante, tiene que ver con la legalidad. En la mayor parte de las legislaciones, practicar sexo es considerada, al menos, una infracción. En algunos lugares, incluso es calificado como "delito de exhibicionismo".

El segundo riesgo del cruising se deriva de la posibilidad de padecer un acto de violencia, un robo o cualquier tipo de extorsión. Al fin y al cabo, los encuentros se producen con personas desconocidas de las que no se conocen ni las motivaciones que las han llevado ahí ni las intenciones.

El tercer riesgo se enmarca en el ámbito de la salud. El riesgo de contagio de una enfermedad de transmisión sexual (ETS) es, en estos casos, muy elevado. Deben utilizarse medios de protección y, en ese sentido, no hay que olvidar nunca que un preservativo, un humilde condón, resulta siempre de gran ayuda para evitar o reducir el número de contagios de enfermedades como la gonorrea, la clamidia, la sífilis o el VIH/SIDA, entre otras.

Finalmente, no hay que olvidar que, al exponerse en un lugar público o semipúblico, la persona puede ser identificada, con la consiguiente pérdida de privacidad que, en determinados ambientes o circunstancias, pueden conducirla a una situación de estigmatización.

Para evitar estos riesgos aconsejamos:

  • Actuar con sentido común. Hay que evitar zonas demasiado oscuras o aisladas.
  • No hacer nada visible en zonas en las que pueda haber familias, menores o personas ajenas al mundo cruising.
  • Revisar webs en las que se recojan informaciones y opiniones y/o experiencias sobree las diferentes zonas.

Riesgos Cruising

¿Dónde practicar cruising en Madrid?

Madrid no carece de lugares más o menos públicos, más o menos discretos, en los que practicar cruising.

Más allá de los bares y clubs con zonas de cruising, cuartos oscuros o laberintos que pueden encontrarse en diversos lugares de Madrid y, en especial, en el barrio de Chueca, hay parques y zonas verdes en la capital de España que poseen zonas conocidas para encuentros entre hombres. La Casa de Campo ha sido tradicionalmente conocida por esto, especialmente en las áreas boscosas cercanas al teleférico o al cerro de Garabitas) pero también hay zonas para este tipo de encuentros sexuales rápidos y anónimos en el Parque del Oeste y en el céntrico Parque del Retiro.

Algunas estaciones/intercambiadores de Madrid, así como algunos baños de grandes almacenes, se suelen citar en el ambiente cruising como lugares populares para practicarlo. Entre los primeros encontraríamos estaciones y transbordos como Chamartín, Moncloa o Méndez Álvaro. El parking de la plaza de toros de las Ventas también aparece citado en algunas guías, así como la zona del Faro de la Moncloa o el campus de la Ciudad Universitaria.

Si no te apetece conocer a una escort en Madrid, te hacemos un resumen de los lugares más habituales:

El Parque del Retiro: Encuentros y naturaleza

El Parque del Retiro, un pulmón verde de Madrid, es también un lugar de reunión para quienes practican el cruising. Sus senderos amplios, espacios boscosos y lugares apartados brindan un ambiente adecuado para encuentros informales. Es frecuente observar a personas buscando conexiones, particularmente en zonas como el Jardín de Vivaces o cerca del Estanque Grande. Ten presente ser respetuoso y estar pendiente de las indicaciones de interés de los otros.

La zona de Chueca: Un centro cultural destacado

Chueca, el barrio LGBTQ+ de Madrid por antonomasia, es indudablemente uno de los sitios más representativos para practicar cruising. Este vecindario atrae a una multitud variada que busca socializar, gracias a su vibrante vida nocturna, bares y discotecas. Las calles para peatones, entre las que se encuentran la Calle del Barquillo y la Calle Hortaleza, son lugares habituales en los que las personas pueden relacionarse de manera libre. Asimismo, varios establecimientos son reconocidos por promover la interacción entre individuos con intereses parecidos, generando un entorno inclusivo y acogedor.

Los baños públicos: Discreción y privacidad

En Madrid, los baños públicos son otro de los lugares tradicionales del cruising. Personas que prefieren encuentros más reservados visitan sitios como el famoso baño de la estación de metro de Gran Vía. Estos lugares suelen tener sus propios rasgos distintivos y reglas no escritas que los visitantes saben y entienden. Es esencial proceder con respeto y precaución, y sobre todo, garantizar que exista interés recíproco antes de continuar.

Parques menores: Excursiones urbanas

Madrid tiene, además del famoso Retiro, muchos otros parques menos famosos que son ideales para el cruising. Los lugares como el Parque de Tierno Galván o el Parque de La Vaguada son atractivos para aquellos que desean un entorno más tranquilo y menos abarrotado. Aquí, la oportunidad de encontrarse con alguien que comparta tus intereses se incrementa entre los árboles y senderos menos concurridos. La clave es encontrar estos lugares escondidos y ajustarse a la energía del sitio.

Cruising Madrid

Los mejores lugares para practiccar Cruising en Barcelona

En el caso de Barcelona, en los listados y webs que citan lugares para el cruising encontramos dos lugares estrellas: la montaña de Montjuïc y la carretera de les Aigües, en la falda de Collserola que da hacia la Ciudad Condal. La playa nudista de la Mar Bella, en horarios de menor presencia familiar, también es citada en algunas guías.

Si prefieres esta opción a conocer escorts en Barcelona, en resumen serían estos lugares:

Parque de Montjuïc

El Parque de Montjuïc es uno de los lugares más concurridos para hacer cruising en Barcelona. Este parque, con sus extensas áreas verdes y senderos retorcidos, ofrece un entorno ideal para reuniones discretas. Algunas zonas, como los jardines de Joan Maragall, se transforman en lugares de reunión para una gran cantidad de personas por las noches.

Parque de la Ciutadella

El Parque de la Ciutadella es otro sitio emblemático. Este bello parque, además de ser un lugar perfecto para pasear, cuenta con áreas donde es posible interactuar con otras personas y, en ocasiones, establecer conexiones. Los ambientes relajados, junto con la vegetación espesa y los lugares apacibles, propician encuentros fortuitos.

Bares y clubes LGBT

Barcelona tiene una vida nocturna animada, y abundantes bares y clubes de ambiente son lugares populares para el cruising. Establecimientos como "Metro Disco" y "La Chapelle", que atraen a un público variado, suelen ser el escenario de conexiones más cercanas. Estos lugares brindan un entorno cálido y seguro para gozar de la velada así como cuartos oscuros.

La playa de Barceloneta

La playa de la Barceloneta es un lugar que se debe mencionar si se habla de cruising en Barcelona. Durante el día, la playa es un sitio concurrido para tomar el sol y descansar; sin embargo, al caer la tarde se vuelve un punto de encuentro perfecto para aquellos que buscan conexión. Los encuentros casuales tienen más probabilidad de suceder en las áreas menos transitadas de la playa.

Cruising Barcelona